martes, 20 de septiembre de 2011

Carta de una madre muy idiota

Querido hijo:
 Te pongo estas líneas para que sepas que estoy viva. Te escribo despacio porque se que no puedes leer de prisa. Si recibes esta carta  es porque te llego, si no avísame y te la mando de nuevo.
Tu padre leyó que según las encuestas, la mayoría de los accidentes ocurre a 1 kilómetro de la casa, así que nos hemos mudado mucho mas lejos; no vas a reconocer la casa. El lugar es lindo; tiene una lavadora que no estoy segura si funciona o no. Ayer metí una ropita,  tire de la cadena y no he vuelto a ver la ropa desde entonces.
El clima no es tan malo; la semana pasada solo llovió 2 veces. La primera vez por 3 días y la segunda por 4 días.
Con respecto a la chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envió seria muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el bolsillo.
Al fin enterramos a tu abuelo; encontramos su cadáver con lo de la mudanza. Estaba en el armario desde el día en que nos gano jugando al escondite.
Te cuento que el otro día hubo una explosión de la cocina a gas y tu padre y yo salimos disparados por el aire cayendo afuera de la casa; que emoción, era la primera vez que tu padre y yo salíamos juntos en muchos años.
El medico vino a la casa y me puso un tubito de vidrio en la boca y me dijo que no la abriera por 10 minutos; tu padre ofreció comprarle el tubito.
Sobre tu Padre, que orgullo, te cuento que tiene un bonito trabajo tiene cerca de 500 personas debajo de el. El es el que corta la hierba  en el cementerio.
Tu hermana Julia, la que se caso con su marido, parió, pero como todavía no se de que sexo es, no te se decir si eres tío o tía. Si el bebe es una niña, tu hermana va a nombrarla como yo. Que raro que quiera llamar a su hija "Mama".
Tu padre le pregunto a tu hermana Pilar que si estaba embarazada, ella le dijo que si, de 5 meses ya; pero ahí tu padre le pregunto que si ella estaba segura que era de ella. La Pilarica dijo que si. Moza de hierro tu hermana Pilar, que orgullo, de tal palo tal astilla.
Tu primo Paco se caso y resulta que le reza todas las noches a la esposa, porque es virgen. A quien nunca hemos visto mas por acá es al  tío Venancio, el que murió el año pasado. El que nos tiene preocupado es tu perro el Puky, se empeña en perseguir a los coches que están parados.
Recuerdas a tu amigo Clodomiro?, ya no esta mas en este mundo; su padre se murió hace 2 meses y pidió ser enterrado en el lago.
Tu amigo  murió cavando la fosa en el fondo del lago.
Muérete... tu hermano Juancho cerro el coche y dejo las llaves adentro tuvo que ir hasta la casa por el duplicado para poder sacarnos a todos del auto.
Bueno hijo, no te pongo mi dirección en la carta, porque no la se.
Resulta que la ultima familia de gallegos que vivió por aquí se llevo los números para no tener que cambiar de domicilio.
Si ves a Doña Remedios, dale saludos de mi parte; si no la ves, no le digas nada.


Tu madre que te quiere Josefa

P.D.  Te iba a mandar 100 pesetas, pero ya he cerrado el sobre.

Carta dirigida a Andrés Manuel Hugo López Obrador Chávez

Martes 24 Noviembre
Estimado presidente “legítimo”:
Sirva la presente para felicitarte por tu tercer año de presidente del País de las Maravillas.
Un presidente que ha vivido tres años de fantasía.
Un presidente que ha vivido en sueño no hecho realidad.
Un presidente que en tres años nos ha divertido mucho con sus ocurrencias.
Gracias a tus cuentos, aprendí que existe una mafia que domina nuestro país.
Una mafia de malditos que quieren mover a nuestro país como se les da la gana.
Una mafia de malditos que quieren mover a México para proteger sus propios intereses.
Una mafia que tú defines como empresarios y que yo defino como políticos.
Y que además los defino como políticos transas, políticos corruptos y, por supuesto.... políticos mentirosos.
Políticos tan mentirosos y tan cínicos como... tú.
—Sin duda— el político más mentiroso de este país.
Y ahora resulta que en la “celebración” de tu tercer año de mandato decides copiarle a Hugo Chávez sus idioteces.
Inventas un decálogo muy básico, un decálogo engañabobos, en el que, entre otras cosas, quieres nacionalizar los medios de comunicación para que no estén en manos de unos cuantos.
Y para que estos cuantos no secuestren al país.
A esta nacionalización tú la llamas “democratizar”.
Vaya hipócrita...
El burro hablando de orejas...
Tú hablando de democratizar.
El mismo gran ser humano que no enseñó nunca las licitaciones para la construcción del segundo piso.
El mismo gran hombre que sigue sin rendirnos cuentas de cómo vive sin trabajar.
Ese mismo gran hombre que usa trajes de Hugo Boss, reloj de Tiffanys y camionetas que no son exactamente Tsurus.
Ese mismo gran hombre que se burló de toda una sociedad llamándolos pirruris, cuando lo único que hizo esa sociedad fue protestar por tanta delincuencia.
Ese mismo hombre que traiciona a su partido pidiéndo el voto para otro partido.
Ese mismo hombre que traiciona a Cuauhtémoc Cárdenas, a Rosario Robles y a otros políticos más.
Que traicionó al PRI y que traicionó a cualquiera que no le convenga a sus intereses personales.
En pocas palabras, has sido un mentiroso y un traidor.
Hoy nada más te siguen los de siempre.
Porque hoy ya muy pocos creen en ti.
Echaste por la borda todo tu capital político.
Un capital político que sin amigos y sin dinero no te llevará muy lejos.
Te la jugaste y perdiste.
Porque dos cosas si te garantizo:
México no es Venezuela,
Y...
—Seguro— tú no serás el próximo Presidente de México.
carlos@alazraki.com.mx

Cambiar yo para que la gente cambie

SERENIDAD.
Este valor nos enseña a conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás.
     
APRENDI Y DECIDI

Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí ver cada noche como un misterio a resolver, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".  Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas... aquel día aprendí que los sueños son  solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar...  ahora simplemente duermo para soñar.


Walt   Disney

viernes, 5 de agosto de 2011

Del libro: "La alta rentabilidad de la Felicidad"

4.2. Matrimonio o manicomio

Narrador:
  • “Mi consejo es que te cases. Si te encuentras una buena esposa serás feliz.
Si no, te convertirás en filósofo.”
Sócrates.

  • “El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista.”
G.Christoph Lichtenberg.

  • “Uno nunca sabe lo que jode hasta que es su dueño.”
Enrique Sadovitch R.

Existen dos parejas, por un lado la “pareja A” formada por Andrés y Karla, mientras que por otro lado tenemos la “pareja B” formada por Miguel y Erica, y el narrador es Enrique.

  • La pareja A, tiene que enseñar lo que es el amor pasional (estado emocional intenso), (nos hace sentir emociones contradictorias), que es como lo enseñan en las películas del cine, recordando que este no dura mucho tiempo.

  • La pareja B, enseña lo que es el amor de compañero (maduro) (vemos defectos de la pareja pero los aceptamos).

La pareja A: lo que va ha hacer es:

Se van a estar hablando por teléfono, diciéndose como se sienten:

(Él) ¡Ya quiero verte!,
(Ella) ¡Siento felicidad y apuro por verte pronto!
(Él) ¡Eso me da paz pero Ansiedad al mismo tiempo!
(Ella) ¡Ahorita que te vea me va a causar mucha alegría pero también dolor cuando te vayas!

Cuando cuelgan…

(Ella) dibuja corazones en el pizarrón mientras dice que su amado es el hombre más guapo, alto y fornido del mundo).

(Él) dice que su novia podría ganar el 1er. y 2° lugar en cualquier concurso de belleza.

La pareja B: lo que va ha hacer es:

Se van a estar hablando por teléfono,

(Ella) Le va a preguntar si hubiera algún inconveniente en ir a cenar a casa de sus papás.

(Él) Dice que no hay ningún inconveniente.

Al colgar el teléfono…

(Ella) (Le dice al público), Que buena onda que accede a ir. A pesar de que mis papás no le caen bien.

(Él) (Le dice al público), No me caen bien sus papás pero voy para apoyarla.

Narrador:

John Gottman  (experto en temas matrimoniales, con varios libros en su haber), dice que para que una pareja no se divorcie es que puedan evitar que sus pensamientos y emociones negativas les ganen a las emociones y pensamientos positivos.
Hay cuatro síntomas de negatividad a los que ha llama los cuatro jinetes del Apocalipsis, que son criticismo, desprecio, ser defensivo y armar paredes de piedra.

(Esto se representa con la pareja A)

(Él) ¡Entra por la puerta diciendo que día tan difícil tuve y que hambre tengo!
(Ella) ¡Hola!, fíjate que se rompió la regadera y esta goteando. ¿Que te parece si en lo que la reparas cocino?
(Él) Ubícate, ¡No soy plomero!
Narrador: ¡eso es criticismo!
(Ella) Perdón pero el piso de la cocina también está dañado por los pésimos materiales que compraste, ¿podrías repararlo mientras cocino?
Narrador: eso es desprecio
(Él) Ubícate, ¡No estudie para albañil!
Narrador: ¡eso es ser defensivo!
(Ella) Y también la puerta del cuarto esta rota, ¿podrías repararla en lo que cocino?
(Él) Ubícate, ¡No soy carpintero! y me voy a cenar a la calle.

Él sale y entra por la puerta, (asumiendo que paso un buen rato) y se da cuenta que todo esta compuesto, y le pregunta a su esposa ¿como fue que se compuso todo?

(Ella) Pues no me lo vas a creer pero cuando te fuiste paso el vecino, escucho mis lamentos por las descomposturas y me dijo que él podría arreglarlas, a cambio de cualquiera de dos cosas.

  1. Que me acostara con él. ó
  2. Que le preparara Chiles en Nogada.

(Él) ¿Me imagino que le hiciste los Chiles?
(Ella) Ubícate, ¿cuando me has visto cocinando chiles en nogada?
(Él) Se pone las manos en la frente (ya no la pela)
(Ella) Bla, Bla, Bla, Bla…

Narrador: eso es armar paredes de piedra.



Narrador: ¿Que es lo que debería de haber pasado?

(Esto se representa con la pareja B)

(Él) ¡Entra por la puerta diciendo que día tan difícil tuve y que hambre tengo!
(Ella) ¡Hola!, fíjate que se rompió la regadera y esta goteando.
(Él) Mira, tengo mucha hambre, que te parece si ¡cenamos y luego reparo la regadera!
(Ella) El piso de la cocina y la puerta del cuarto también están mal, ¿podrías arreglarlas también?
(Él) Después de cenar veo lo que puedo hacer.

Narrador:
Se ha encontrado que un elemento fundamental para el éxito matrimonial es que las parejas sepan manejar los éxitos de sus integrantes.

(Se representa con la pareja B)

(Él) Entra por la puerta gritando: ¡vieja!, ¡vieja!... ¡me dieron un ascenso en la chamba!
(Ella) Con una gran sonrisa lo abraza y le dice felicidades.
Los dos saltan de felicidad.

Narrador:

Se descubrió que el ratio ideal entre diálogos positivos y negativos en un matrimonio es de 5 positivos por 1 negativo.

¿Como aumentar el numerador positivo?

  1. Decirse frecuentemente que se aman.
  2. Darse besos y acariciarse seguido.
  3. Demostrar interés por el mundo del otro.
  4. Sonreír.
  5. Reconocer los logros.
  6. Sorprender con pequeños detalles.
  7. Felicitar.
  8. Demostrar empatía.
  9. Tener buenas relaciones sexuales.

jueves, 4 de agosto de 2011

De película por Thelma Oldak F.

Quiero relatar mi historia, que para muchos puede ser la de cualquiera, pero que no debo callar si por medio de estas líneas puedo ayudar a que alguien evite pasar por lo mismo. Siempre he sido una mujer pasada de peso, con problemas de adicción a la comida, derivados de un desorden alimenticio de lo más común, pero con una vida social extensa, y que disfrutaba a plenitud. Pero es momento de entrar en detalle sobre lo que pudo haber sido el argumento de una película: cuando comenzaba a hacerse popular el uso de Internet, en aquellos tiempos en los que casi nadie tenía una computadora en casa, ni soñábamos con la agilidad y rapidez de la banda ancha, por azares del destino fui a dar a una página para conocer gente, lo cual hoy es de lo más común y trivial.

En la primera búsqueda, salieron los datos de un muchacho de otro país, soltero como yo, de edades similares e intereses muy distintos, y comenzamos una larga serie de mensajes y conversaciones, las cuales se extendieron por meses. En ese tiempo ambos sentíamos la excitación de la novedad, de lo extraño, romántico y seductor que resulta conocer a otra persona a la distancia, en otro idioma, con otros valores y otras perspectivas. En ese entonces, apenas comenzaban a ser accesibles los scanners, y ni siquiera soñábamos con las cámaras o la comunicación a tiempo real. Sucedió lo inevitable, y vinieron dos encuentros en persona, uno en cada país, en los cuales todo parecía perfecto. No había más que promesas, amor y realidades veladas. Y con la visión nublada por la ilusión, se perdieron de vista las señales. Las hubo, sin duda, pero quedaron veladas por toda la niebla que había alrededor. Recuerdo haber defendido “ese amor” contra todo y contra todos, los alarmistas y los que preguntaban si no era demasiado apresurado, los que ponían en duda la decisión de formalizar una relación en la que literalmente, nos vimos dos veces.

En un abrir y cerrar de ojos, vino el anillo, los preparativos, y finalmente, la boda. Un sueño hecho realidad. Por fin había encontrado alguien que me valoraba por mi interior, y el capítulo de lo físico estaba cerrado. La lucha había terminado. Todo fue rápido, y según yo, sincero y lleno de promesas para un futuro en común. Una carrera profesional en ascendente y otra recibiendo una nueva oportunidad. La historia perfecta. O al menos, eso creía yo. Ambos encontramos trabajo, y nos dedicamos a construir un hogar, y a planear el paso siguiente: la familia. Después de todo, ninguno de nosotros era un jovenzuelo, y teníamos nuestra historia bien planeada y definida.

Pasaron unos años, y nuevamente, las señales se perdieron de vista en la niebla de la felicidad conyugal en su primera etapa. Unos cuantos gritos en momentos de ansiedad, o arranques de violencia ante frustraciones triviales como puede ser el que te ganen un lugar en el estacionamiento, no me hicieron pensar nada malo, después de todo ambos tenemos carácter fuerte, pero comencé a actuar distinto cuando nos enfrentábamos: bajaba la voz, y trataba de evitar la confrontación, lo cual no sucedía fácilmente.  

Cambiaron las circunstancias, y las promesas laborales comenzaron a sufrir incumplimientos, y resurgió la frustración, pero se logró cubrir a través de contactos y nuevas promesas, frente a un futuro distinto. Fue entonces cuando decidí dejar el camino profesional y convertirme en ama de casa con trabajo, para que la responsabilidad financiera, no recayera únicamente sobre mis hombros, y pudiera yo dedicarme a cumplir mi último sueño: convertirme en madre.

Al cabo de dos años, y en medio de una crisis matrimonial severa, a pesar de haber perdido muchos kilos, y la cual estuvo a punto de reventar varias veces, principalmente por falta de comunicación, logré quedar embarazada, y todo parecía encaminarse bien. En ese período, hubo dos grandes peleas, una que recuerdo vagamente, muestra de mi bloqueo hacia dichas situaciones, pero el enfrentamiento verbal ya fue de grandes proporciones, y temía por mi estado. Incluso se suscitó una discusión muy severa con un miembro de mi familia que casi llegó a los golpes, pero al tranquilizarse los ánimos, volví a cerrar los ojos ante la realidad: la violencia crecía cada vez más, y mi temor se acrecentaba. Y además, el peso… siempre el peso, que aparecía como una constante en todas las discusiones. Pero por si fuera poco, de pronto mi pareja se quedó sin trabajo, y hubo que retomar la búsqueda de contactos para conseguir una nueva oportunidad.

Nació mi hijo, y vino la luz más grande a mi vida. Me dediqué en cuerpo y alma a criarlo, y a tratar de mantener el barco a flote. Para colaborar con la economía familiar, tomaba trabajos eventuales como traductora, principalmente para elaborarlos durante la noche, mientras mi bebé dormía, además de elaborar diversos tipos de impresiones y diseños. Cuando menos lo esperaba, y en medio de otra nueva crisis, vino lo que nunca esperé: el primer golpe. Duro y seco arriba del oído. Creí que enloquecía: eso no podía estarme sucediendo a mí. Pero nuevamente… velando el asunto, y buscando justificaciones a las conductas agresivas. Después de un par de semanas separados, y ante las incontables promesas de cambio, accedí a volver siempre y cuando hubiera tratamiento para ambos. En mi caso, fue una presión más, pues quien me atendió solamente dedicó su tiempo a presionarme para que bajara de peso. Y lógicamente, huí. Y de lado de él, parecía ir muy bien a pesar de su resistencia inicial, pero cuando otra crisis de golpes y violencia verbal me orilló a acudir junto con él, entendí que solamente había tratado temas superficiales, y no lo habían conocido como realmente era: agresivo, inseguro y golpeador.

Comencé entonces un proyecto laboral que arrancó fuerte, era un negocio prometedor, y lo único que recibí de parte de mi pareja, fue resistencia y quejas, por sentirse desplazado. Y me enteré entonces que estuvo saliendo con “una amiga”, quien le pidió que dejaran de hacerlo para no lastimarme, y la duda que se sembró entonces, permaneció latente, sin comprobar jamás nada “indebido”. Finalmente, el negocio pasó a ser un sueño truncado debido a un cambio de ubicación de mi contraparte, y recibí la oportunidad de regresar a trabajar, estando muy cerca de mi hijo, y no lo pensé dos veces. Había que sacar a la familia adelante. Por algo pasan las cosas, de eso no me queda duda.

Al paso del tiempo, la frialdad y la distancia hicieron merma en la pareja. La incomunicación era cada vez mayor… y los gritos, más fuertes. Vino nuevamente una crisis laboral para mi pareja, pero esta vez, amparado en la seguridad de una liquidación recibida, tardó seis largos meses en encontrar trabajo, en los cuales se dedicó “a prepararse” para buscar lo que deseaba. Y cuando por fin lo encontró… tuvimos dos meses de tranquilidad, y volvió a estar sin trabajo, y los rumores de una doble vida comenzaron a circular. Y la violencia, la agresividad, la exigencia de un cambio físico… seguían ahí.

Hasta que llegó el día en que desperté, empecé a buscar lo que había tras las señales que nunca quise ver, decidí que ni un golpe o empujón más, y encontré lo que nunca esperé: la infidelidad expuesta por medio de cuantiosos correos electrónicos que dejaban las sospechas totalmente comprobadas.

Vino la confrontación, y al admitirlo, sencillamente le pedí que se fuera de mi casa. Y se fue, en medio de amenazas, intento de golpes, y gritos. Muchos gritos. Arremetió contra mí, contra mi familia, actuó como animal acorralado, golpeó públicamente a mi hermano, y un día, se tranquilizó.  No fue fácil decírselo a mi hijo, pero su madurez fue sorprendente y fue lo que me hizo reaccionar y buscar alternativas que me permitan sostenerlo económicamente.

Durante todo este proceso, en mí se operó un cambio, una transformación, dicen los que me conocen. Aquellos que me conocieron ya casada, mis amigos de hoy, dicen que tengo una luz nueva, un empuje que desconocían, una fuerza que no saben de dónde salió, para sacar a mi hijo adelante. Me cambié de casa, para dejar atrás los aires viciados y los malos recuerdos. Y he vuelto a empezar, con la firme convicción de salir adelante, de ver crecer a mi chiquito feliz. Y los que me conocen de antes… han vuelto a mi vida como por arte de magia, como si la cortina se hubiese levantado. Y no hay uno que no me diga que he vuelto, que mis ojos brillan de nuevo.

Pero además…. el peso, ese sobrepeso que me ha seguido siempre, ha empezado a irse. Como si el bloqueo se hubiese desvanecido, he bajado dos tallas desde entonces, sin que en mi vocabulario haya vuelto la palabra dieta. No es arte de magia, es que la presión se fue, y he vuelto a mi gente, a mi familia, a aquellas amistades que he cultivado realmente, los de hoy y los de antes, a aquellos que me quieren como soy, por quien soy, y que me buscan para estar junto a mí, por mi esencia, no por mi físico. He descubierto que tengo amigos, muchos amigos, y que están incondicionalmente junto a mi, al igual que mi familia.

Lo malo se fue, he vencido el miedo y he vuelto a levantarme, a emprender un nuevo camino, el cual no se ve nada fácil, pero que con todo ese apoyo, debo poder atravesar. Con mi hijo, para mi hijo, y por mi. Porque me merezco ser feliz. Porque me merezco vivir en un hogar sin gritos, sin golpes ni violencia. Y porque tengo muchas razones para estar contenta. Me he transformado… he vuelto a ser yo.

Thelma Oldak F.


Frases celebres y su respuesta

"La verdadera felicidad está en las cosas pequeñas:"
"Una pequeña mansión, un pequeño yate, una pequeña fortuna..."

"El Tiempo, es el mejor Maestro".
"Desgraciadamente, siempre mata a sus alumnos".

"Existe un mundo mejor..."
"¡Solo que, es carísimo!"

"Lo importante no es ganar..."
"Lo importante es competir sin perder ni empatar".

"La verdad no es importante"
"Lo importante es tener Razón!"

"Tener la conciencia limpia…"
"Es señal de amnesia".

"Aquél que es capaz de sonreír cuando todo sale mal "
"Es aquél que, ya sabe a quién echarle la culpa".

"Si no puede convencerlos, confúndalos".

"Si la montaña viene a ti". (Mahoma)
"¡Corre!… ¡Es un deslizamiento de tierra!".

Buena definición del matrimonio

  1. Acto religioso mediante el cual se crean un Cristo más y una virgen menos.
  2. Un intercambio de malos humores durante el día, y malos olores durante la noche.
  3. Única sentencia a cadena perpetua que se cancela por mal comportamiento.
  4. Situación en la que ninguna mujer obtiene lo que esperaba, y ningún hombre esperaba lo que obtiene.
  5. Matemáticamente: suma de afecto, resta de libertades, multiplicación de responsabilidades y división de bienes.
  6. Dicese de la principal causa del divorcio.
  7. Proceso químico por medio del cual una media naranja, se convierte en un medio limón.
  8. Forma mas rápida de ponerse gordo.
  9. La única guerra en la que se duerme con el enemigo.
  10. Es lo que resulta cuando en la “guerra de sexos” decides tomar una prisionera.
Tres reflexiones finales:

  1. Sirve para resolver problemas que nunca hubieras tenido si hubieras seguido soltero.
  2. Si no fuera por el matrimonio, muchos maridos no tendrían nada en común con sus esposas.
  3. El hombre soltero es un animal incompleto. El hombre casado es un completo animal.

Antes y Después


Antes


Después


Dos por noche

Dos por mes

¡Me dejas sin aliento!

¡Me estas ahogando!

¡¡No pares!!

¡¡No empieces!!

Fiebre del Sábado por la noche

Monday night football

"El sonido de la música"

"Los sonidos del silencio"

Estar a tu lado........

¡Hazte a un lado!

Me gustan las mujeres llenitas

¡Nunca me gustaron las gordas!

Me pregunto que haría sin él

Me pregunto que hago con él

Erótica

Neurótica

Parece que estamos juntos desde siempre

¡Siempre estamos juntos!

Ella adora como controlo las situaciones

Ella dice que soy un manipulador ego maniaco

Anoche lo hicimos en el sofá

Anoche dormí en el sofá

Había una vez.....

Fin.....

El Tiempo

Imagina que hay un banco que cada mañana acredita a tu cuenta $86,400.00.  Pero cada tarde te retira el saldo que no hayas utilizado durante ese día.  Qué harías?  Aprovechar cada centavo, por supuesto!!!
         Cada uno de nosotros cuenta con ese banco.  Se llama TIEMPO.
         Cada mañana te acredita 86,400 segundos, cada noche toma como pérdida lo que no hayas invertido en buenos propósitos.  No acumula nada como balance; no te permite sobregirarte.  Cada día te abre una nueva cuenta.  Cada noche toma lo que queda del día.  Si te equivocas en el uso del depósito del día, la pérdida es tuya.

No hay vuelta atrás.  No hay saldo pendiente para usar “mañana”.  Debes vivir en el presente con los depósitos de hoy.  Inviértelo de manera que obtengas de ello lo mejor en salud, felicidad y éxito!  El reloj continúa su ritmo, haz lo mejor de hoy.

·        Para darte cuenta del valor de UN AÑO, pregunta a un estudiante que haya reprobado un grado alguna vez.

·        Para darte cuenta del valor de UN MES, pregunta a una madre que haya tenido un bebé prematuro.

·        Para darte cuenta del valor de UNA SEMANA, pregunta al editor de un diario semanal.

·        Para darte cuenta del valor de UNA HORA, pregunta a dos amantes impacientes por encontrarse.

·        Para darte cuenta del valor de UN MINUTO, pregunta a una persona que haya perdido el tren.

·        Para darte cuenta del valor de UN SEGUNDO, pregunta a quien apenas haya podido salvarse de un accidente.

·        Para darte cuenta del valor de UN MICROSEGUNDO, pregunta a quien haya ganado una medalla de plata en las Olimpiadas.

Atesora cada momento que tienes!  Y atesóralo más cuando lo hayas compartido con alguien especial, lo suficientemente especial como para compartir tu tiempo.  Recuerda que el tiempo no espera por nadie.  El ayer es historia.  El mañana es un misterio.  El presente es un regalo.  ¡¡¡ APROVECHALO !!!  

Cuando conoces a alguien

Una de las cosas más tristes de la vida es cuando conoces a Alguien que significa todo, y solo para darte cuenta que al final no era para ti y la tienes que dejar ir.

Duele amar a alguien y no ser correspondido.

Pero lo que es as doloroso es Amar a alguien y nunca encontrar el valor ara decírselo, para decirle lo que sientes.

Tal vez D-os quiere que nosotros conozcamos unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero algunas veces miramos tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que se ha abierto frente a nosotros.

Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también; es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.

HAY QUIENES DICEN QUE:
"EL QUE NO ARRIESGA NO GANA",
PERO A VECES NO ES BUENO ARRIESGAR CUANDO TIENES TANTO QUE PERDER.

Un día conocí a una chica muy hermosa, bien tranquila, demasiada sencilla. Era la chica soñada de todo hombre...
Después de tanto tiempo luchando por ella al fin la tenía y pensé que todo desde ese momento seria diferente... 
Yo la amaba, pero no estaba seguro de ella, si su amor era verdadero y no sabía por que estaba con una persona como yo... 
Una noche quise probar su amor, estar seguro de que me quería por eso esa noche le dije que no la amaba y que la dejaría...    
Ella no dio ninguna explicación bajo la cabeza y se marcho...   
Pensé que le daba igual que su amor era mentira que por fin era libre, que los besos que me daba ni siquiera los sentía...   
Pero que tonto fui... 
Luego de unas horas vino su amiga, estaba muy desesperada. Y me dijo:
"Ha pasado una tragedia"       
Le pregunte que había ocurrido, ella no soporto más y se echo en llanto y llorando me dijo:
"Debes ser fuerte, ella se ha ido, ya no esta con nosotros...”
“Hace unas horas cometió una locura...”
¿Que paso? pregunte temiendo lo peor... 
Se lanzo del puente pero antes dejo caer un papel de sus manos, y en el decía:
"YO SI TE QUERÍA MI VIDA"

El Venado

A mediados del año 1998, cada vez que salía de mi casa para subirme al coche, un vecino gritaba:
- “El Venado…”
Y todos los días era la misma cantaleta…
- “El Venado…”, “El Venado…”.
No entendía porque el vecino me gritaba “El Venado…”, todos los días hasta que asocie que mi esposa los viernes tenía cenas de negocios hasta las 3:00 a.m. del Sábado.
Entonces le reclamé que el vecino me gritaba: “El Venado” y ella me contesto:
-  “Son chismes no les hagas caso”.
Pero la situación seguía igual, solo que las cenas de negocios empezaron a ser también los Miércoles y a veces los Lunes, el vecino me seguía gritando todos los días: “El Venado…”, y mi esposa me contestaba: “Son rumores…”.
Así que en la calle se escuchaba “El Venado…” “El Venado…” “Son Rumores… “Son Rumores...”
Me parece que un día que los JOAO (grupo de música) pasaron por la calle y vieron una de esas famosas discusiones…  “El Venado…” “El Venado…” “Son Rumores… “Son Rumores...”
Al año siguiente fuimos a una boda, donde el grupo musical empezó a tocar una canción (que no existía antes de 1998) con las frases del pleito de todos los Sábados en la mañana, (“El Venado…” “El Venado…” “Son Rumores… “Son Rumores...”) y me di cuenta que mi esposa se sonrojo. Y estuve a punto de preguntarle porque se había sonrojando hasta que escuche la letra de la canción y yo también me sonroje.

La próxima vez que usted vaya a una fiesta, donde el grupo musical toque la canción del Venado, ya sabe con quienes se inspiraron para la letra de la canción.

Moralejas

  1. No te pelees con nadie a gritos.
  2. Si te peleas a gritos, que sea donde nadie te pueda escuchar.
  3. Si tu cónyuge tiene comidas de negocios a las 10:00 p.m. los viernes y no te salen cuernos es solo por falta de calcio.
  4. Si tocan una canción donde la letra te describe… no te sonrojes porque te delatas tu solo. O si pensabas bailar mejor no lo hagas y di que no te gusta bailar.
  5. Si tu vecino te grita “El Venado…” empieza a tomar calcio para ver si solo te lo dice por tus lindos ojos.

Esta historia es ficción, cualquier semejanza con a la vida real es mera coincidencia…